Es indudable la inquietud,
el asombro y el desconcierto que se experimenta cuando se intenta hacer una
aproximación sobre las bases teóricas y filosóficas que sustentan el cuidado,
razón de ser de la Enfermería, y se mira respectivamente el origen, la historia
y la práctica actual de la profesión. Pero sobre todo, se genera una sensación
de inconformidad cuando se percibe cómo a través de su evolución y desarrollo
se ha ido desdibujando, deshaciendo la identidad propia, hasta el punto de
convertirse en muchos casos, especialmente en el área hospitalaria, en el
conjunto de actividades médicas delegadas, realizadas bajo una directriz
estrictamente curativa.
Se hace, entonces, necesario
retomar el origen de la enfermería en dos sentidos: en un contexto general en
el que según Watson (1989), Enfermería es la ciencia y la filosofía de cuidar,
refiriéndose al cuidar – cuidado holístico, el cual promueve humanismo, salud y
calidad de vida.
El holismo (del griego holos
= todo), abarca la idea del todo y de la totalidad; no sólo comprende la parte
física, sino las más altas manifestaciones del espíritu humano. Definición que
le otorga en mi concepto una amplia connotación social, un alto grado de
compromiso con el proceso dinámico salud – enfermedad, 17 sobre todo una gran
trascendencia con el ser humano, razón de ser de nuestra profesión.
Por otra parte, en un marco
histórico y social determinado por la dependencia J’ subordinación de las
enfermeras (género femenino), respecto a los médicos (género masculino): “Las
enfermeras, en su mayor parte mujeres, están influenciadas por las definiciones
sociales de qué es una mujer y qué debería ser,” lo que hace que en muchos
casos exista poca identificación real con la profesión.
Leddy Susan y Pepper Mae
(1984) afirman también: “Muchas enfermeras tienen grandes dificultades para
definir el campo profesional de la enfermería. Esta incertidumbre sobre las
contribuciones de la enfermería como profesión, refuerza la imagen de la
enfermera como ayudante del médico.” En un estudio realizado por \Veis J’ Remen
(1983) se encontró que entre las enfermeras existe una tendencia general a
reducir su pericia y crecimiento profesional por un deseo de desarrollo personal.
